¡A ultima hora tomé partido! grité entrando a la 'oficina' en donde Papito se encontraba, leyendo el periódico. Papito dejó el periódico sobre su regazo, inclinó la cabeza hacia la izquierda, me miró al mismo tiempo que me preguntaba: ¿Y por quién Cirilo? Entusiasmado, contesté: por Rosario. ¿Y eso por qué Cirilo? Baje la voz y casi susurré: es que en esta casa de locos, como dicen "Mija" y Susana, la única que reflexiona sensatamente es Rosario. Cómo te parece, Papito, que Rosario logró sentar a la mesa a esos dos 'bandos', que me parecían irreconciliables: las niñas y las muchachas que están 'ensarampionadas' con "Bebecito" y los muchachos que lo llaman el "Chan-da" ese.
Sigue, Cirilo, y ¿a cuál solución llegaron? Una salomónica y sencilla que vislumbró Rosario: una cajón de madera, una cobija y un arenero.
Continúa, Cirilo, me animó Papito. Es que Rosario los llevó a establecer unas reglas de juego:
-El cachorro va dormir en un cajón, periódico al fondo y arropado con una cobija.
-El cajón se ubicará por las noches dentro del armario del pasillo, en donde "Mija" guarda cosas que no se deben votar, sin previa revisión.
-Mientras crece el cachorro, estará bajo la vigilancia de Rosario, en el cuartito contiguo a la cocina.
-Los muchachos harán una instalación de luces y calefacción dentro del armario para que el cachorro se sienta confortable y seguro.
-Las niñas irán educando al cachorro mientras aprende que ese es su sitio para dormir. Ellas lo podrán consolar llamándolo: "mi bebecito" y todas las demás frases que se les ocurra, rascándole la barriga y sobándolo. Pero no deben llevarlo a dormir a su cuarto y menos ponerlo sobre sus camas.
-Los muchachos se encargarán de sacarlo a pasear por el barrio todos los días, a mañana y noche, siempre con traílla para que se acostumbre a llevarla. Y vigilarán que no vaya a ingerir lo que por ahí encuentre.
-Los muchachos construirán un arenero, allá al fondo del huerto en donde el cachorro hará sus necesidades.
-Las niñas serán las encargadas de recoger los excrementos y depositarlos en una caneca para tal fin.
-Rosario le pondrá juguetes para que el cachorro se entretenga y tapeticos para que duerma sus siestas y le proporcionará sus alimentos y bocaditos cuando ella lo crea necesario.
-Se debe disponer de todo el dinero necesario para la vida del cachorro en esta casa: sus alimentos, visitas al veterinario, peluquería, camas y cobijas, juguetes, cambio del arenero y hasta de un etc..
-Y al cachorro se educará para que sea perro y miembro de una familia.
Papito, ¿Como te parece? El me miró con su miradita sabia y serena y me dijo: "todos los acuerdos tiene letra menuda que nadie quiere leer; pero me parece que Rosario ha logrado algo encomiable. Ella no olvida que los perros son perros y que cómo dice el zorro del "Principito" 'Sí quieres un amigo, edúcame'. Fin
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