Hola, creo que tú y yo en alguna ocasión, en
referencia a las parábolas, hemos pensado en por qué Jesús emplea esas
alegorías. Pero hoy no nos deja en el aire, mira lo que a ti y a mí nos dice en Mateo 13, 10-17, “Porque a
vosotros se os ha dado el privilegio de conocer los misterios del reino de los
cielos”. Cómo, Señor, ¿es eso también con nosotros? Y si tú y yo pensamos y creemos
que las palabras de Jesús son siempre actuales, ya que sus discípulos pasaron
por este mundo hace como dos mil años, entonces necesariamente tenemos que
acogernos a la orientación de nuestra madre y maestra la Iglesia.
Ella, asistida por el
Espíritu Santo, nos va llevando de su mano y nos aclara que también nosotros
somos afortunados. Y tú y yo vemos
como nos recalca sobre la sencillez de corazón. Hoy nos dice que un corazón
sencillo se ’asombra’, que no da por hecho las cosas, lo contrario será “mirar
sin ver y oír sin entender”. Y creo que
tú y yo, que estamos aprendiendo a ser sencillos vamos a meditar en este
evangelio.
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