jueves, 27 de octubre de 2016

EL VITAL PROBLEMA

 Ahora, que se me ha vuelto costumbre  estar "escarbando" en los archivos de "Papá", he encontrado una queridísima interlocutora: "Mija".
Ella tiene otros puntos de vista que me hacen repensar las cosas, además me ha dicho: "Ponle emoción a lo que relatas": "el ser humano no puede desprenderse de eso".
Por tanto, he retomado las cosas sobre las  historias de Girardota y es que me quedó sonando que Papito me preguntara: ¿Estás seguro, Cirilo?
Y son cosas tan vitales sobre las que tengo que detenerme a repensar, antes de volver a ellas: La guerra y la libertad.
"Papá", como también lo es Papito, era un gran pensador y sobre todo un conocedor de la fragilidad de la vida y lo difícil de juzgar las flaquezas de la condición humana.  Los cien años de continuas guerras, en las que les tocó vivir a mas de cinco generaciones, en el siglo XIX, no solo echaron a traste la economía de muchas prestigiosas familias, sino que, además, produjo un relativo cansancio que fue minando las relaciones familiares ante la constante ausencia de los jefes de familia. A las mujeres, en sus mayoría, las continuas e innumerables guerras las hicieron vivir en la incertidumbre. Y la incertidumbre produjo en ellas reacciones inesperadas, que en condiciones "normales" se mirarían bajo otro lente. En primer lugar, para las mujeres se hizo más importante orar e implorar la intercesión de los santos que la misma celebración de la Eucaristía de su misa diaria. Más importante el altar del santo que el sacrificio de la misa. En segundo lugar y de acuerdo con su holgura económica, la dirección de la casa se fue dejado  en manos de la servidumbre que por lo regular provenían de la descendencia de los esclavos negros; y en tercer lugar ellas mismas se inventaron que para sus dolencias lo mejor era , mezclas de yerbas medicinales maceradas en aguardiente, pero como además del cuerpo les dolía el alma  las mujeres bebían todos los días.
Bueno, Cirilo y que me quieres decir con tan largo relato.  Es que "Papá" no juzga los acontecimientos y yo también quiero aprender a mirarlos como un devenir. Sin embargo,  yo veo que tú y "Mija" hablan y reflexionan sobre todos los aconteceres de la vida, de esta casa y hasta de la influencia de cualquier hecho en el entorno familiar.  
Bien Cirilo,  sigue estudiando sobre  la guerra y la libertad.  Ahora te invito a que te sientes a mi lado, vamos a escuchar a grandes maestros de la música. OK Papito. Fin.

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