Yo le prometí a Papito que no me iba a inmiscuir más en el fracaso del "acuerdo", luego que Rosario y yo quedamos tan mal librados con la derrota.
Ah no, no le voy a cumplir. Es que no me puedo pasar el resto de la vida tomando agüita por la paz y sin analizar que pasó, y por qué perdimos por un voto; o sea que técnicamente el "acuerdo" quedó empatado.
Y como en este barrio de "jubilados" a la mayoría de los "patrones¨" les falla la vista y otros ya les da, sinceramente, pereza ponerse a leer algo, ya que prefieren la entretención de la televisión, sus series y novelas sobre mafiosos y sus acompañantes,las lindas hijas del "bisturí".
Más sobre los antecedentes: como sus hijos viven aparte y todos tiene mascota y les gusta viajar, el lugar más apropiado para dejar el "chan-dó", mientras ellos están fuera, es con los "viejos".
E hilando fino, he llegado a la conclusión que las que contestaron la encuesta, al final del "acuerdo", fueron las empleadas del servicio.
Claro que a ellas les tocan todas las tareas cuando la "mascotica" llega de visita a casa de los "viejos". Acompañada de cepillo de dientes, cama y cobijita. ¿Y la comidita? Nada. Un "dile a mi 'viejo que te de la plata o si no tú la pones y después arreglamos'. ¿Y quien se aguanta al "chan-dó" llorando de hambre....? La muchacha presta la plata y los "viejos", que son tacaños, no la reembolsan.
¡¡¡Y claro que reteclaro!!! Ellas lo único en lo que se fijaron fue en el "etc." y lo interpretaron como si de su salario iban a tener que comprar la comida de la mascota.
Total que nadie quiso leer el acuerdo y los que lo leyeron... bueno, son los electores primarios. ¡Que tal esa democracia! Parodiando lo que dijo alguien: "Sí los dinosaurios, fueran las perezosos de mi barrio, habrían votado por el meteorito". Fin
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