En
esta semana que estamos siguiendo al evangelista Mateo, tú y yo, nos
vamos dando cuenta cómo es la pedagogía de Jesús para irnos formando como
misioneros: nombra a sus discípulos de dos en dos. Ya que es tan importante tanto
tu visión cómo la mía, en esta preparación. Y cómo, tú
y yo, deseamos ayudar al otro, o sea hacer comunidad, necesitamos la luz
y la guía del Espíritu Santo. San Pablo cómo cardinal modelo de misionero nos
dice que Dios nos da espíritu de poder, de amor y dominio propio. Cfr. 2 Tm 1:7
y creo que, tú y yo, estamos prestos para invocar
la ayuda constante del Espíritu.
Por
otro lado, el profeta Oseas nos invita a “sembrar justicia para poder cosechar
misericordia”. Y lo hace de una manera muy gráfica y hermosa: un campo al que
hay que roturar, y tú y yo podríamos ser
como esa tierra erial, que necesita ser arada para ponerla a producir.
Avancemos.Haz clic aquì para ver otro evangelio
No hay comentarios:
Publicar un comentario